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REFLEXIONES DE UN MEDICO

Tras el fallecimiento de una querida amiga y paciente, creo necesario valorar y recordar los datos que han concurrido en este caso para reflexionar de cara al futuro intentando sacar consecuencias positivas. Comenzamos cuando pide mi opinión ya que un cirujano le aconsejo la realizacion de una intervención para rectificar las secuelas de dos operaciones previas que le limitan y dificultan la calidad de vida, tras mucha reflexión decido que yo no soy nadie para imponer mi criterio medico ante el juicio clínico y la valoración de un compañero por lo que la animo a aceptar la intervención. Tras AÑO Y MEDIO de espera, " mis felicitaciones por haber eliminado las listas de espera" y con el lógico deterioro de los tejidos que con toda seguridad se ha producido en este tiempo, hace 2 meses la citan para dicha cirugía, desde entonces hasta el fatal desenlace de ayer hemos sufrido una penosa agonía con cuatro intervenciones añadidas para rectificar drenajes obstruidos, tejidos necrotizados que no admitían la sutura y numerosas infecciones sobreañadidas. Me consta por las referencias recibidas que la actitud tanto de los equipos quirúrgicos como de la asistencia sanitaria recibida ha sido impecable no pudiendo achacarse el fatal desenlace a error ninguno desde el punta de vista medico sino mas bien a la cruel evolución a la que en ocasiones nos vemos abocados en esta profesión. No obstante me queda la duda si mi consejo inicial hubiese sido rechazar la cirugía con posiblemente el mismo final, si no hubiese saltado en los titulares de los medios de comunicación la noticia de que una persona fallece porque su HOMEÓPATA le aconseja evitar la Cirugía. Lamentablemente debemos asumir los hechos consumados quedándonos en la memoria el recuerdo de una maravillosa persona y brindándole a la familia todo el apoyo tanto médico, como personal, que necesiten.